PsicoterapiaAvanzada
Hipnosis
©Renato Intxaurraga. 2008 Agosto
La palabra hipnosis puede provocar temor y/o incredulidad entre los profanos. Temor porque, recordando algunos espectáculos, creen
que la hipnosis sólo sirve para convertir una persona en una marioneta e incredulidad porque se niegan a creer que una persona en
su "sano juicio" pueda dejarse manipular así, o porque no creen en el alcance de los cambios que la mente puede producir en el cuerpo.
Nos
gustaría cambiar estos sentimientos e ideas con respecto a la hipnosis porque es considerada por la psicoterapia una importante herramienta
para ayudar a resolver problemas.
Desde hace miles de años el hombre ha sabido realizar curaciones de problemas "mentales" y orgánicos
a través de la atención focalizada y/o la sugestión. Pensemos en la acción de chamanes, curanderos, los métodos de meditación orientales...
Hoy sabemos que con esos métodos, como con la hipnosis, la persona es inducida, o se autoinduce, a un estado en el que es más fácil
acceder a su "inconsciente" y que responda con literalidad a las sugestiones.
Veamos la importancia que tiene esto para un psicoterapeuta:
• Tendremos otra posibilidad más
para facilitar que la persona desarrolle su potencial humano, para que manifieste, desbloquee sus capacidades y habilidades;
algunas persona se dejarán guiar más fácilmente a un contexto en el que acierten a saber cómo resolver sus problemas y se atrevan
a hacerlo. Y aunque sólo lo hayan hecho imaginariamente, les da suficiente confianza en sí mismas para hacerlo en el día a día.
Ya se ha producido un cambio mental que tendrá repercusiones positivas en su manera de sentir, pensar, percibir el mundo y actuar
en él.
Es decir, gracias al avance de las neurociencias, cada vez estamos más cerca de tener pruebas fiables de algo que ya sabíamos desde
hace mucho: el poder de la mente sobre el cuerpo es muy grande.
La hipnosis, usada por un profesional con fines terapeúticos, puede
ser un importante medio para conseguir cambios deseados por personas que sufren problemas en todos los niveles: sistema nervioso central,
sistema nervioso autónomo, inmune, neuroendocrino y expresión de los genes. Sólamente existe una limitación: ninguna psicoterapia puede
hacer algo a nivel de la estructura de los genes.
Pero que quede bien claro:
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La hipnosis es un estado natural que puede ser inducido por factores externos e internos al propio sujeto.
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No
es necesario ser una persona muy sugestionable para observar buenos resultados.
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No podemos usar la hipnosis terapéutica con cualquier
persona.
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No podemos usar la hipnosis con cualquier problema.
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Nunca es empleada si el cliente no lo quiere.
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La persona hipnotizada sólo
hará aquello que desea hacer.
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La hipnosis es una herramienta, no una terapia en sí misma. El psicoterapeuta la emplea enmarcado
en un paradigma terapeútico, junto con otras técnicas.
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El trance hipnótico no es una panacea, de hecho, la mayoría de las
veces no la hemos utilizado para ayudar a nuestros clientes.
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No hay evidencias científicas (ver revista nº 89
http://www.papelesdelpsicologo.es/)
que demuestren que la hipnosis mejora la capacidad de recordar. Nosotros desconfiaríamos de los que prometen regresiones a edades
tempranas, a otras vidas...
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Desconfía de cualquiera que se declare hipnoterapeuta, este titulo no existe oficialmente, comprueba
su titulación y dónde ha realizado sus estudios. En el año 2006, el Tribunal de Justicia del País Vasco incluyó, por primera vez, en
una sentencia, que la hipnosis terapéutica sólo podía ser aplicada por un psicólogo o un médico (
www.uv.es/capafons).
• Se puede inducir la disociación mente-cuerpo, la analgesia, la anestesia, la amnesia,
disociación temporal... muy importantes, por ejemplo, para el tratamiento del dolor. Ya a mediados del siglo XIX, cuando todavía no
existían los anestésicos, se llegaron a realizar intervenciones quirúrgicas, sin dolor, a personas hipnotizadas.
• Antes de que en los años 70, sobre todo en los 80, se comenzara a descubrir las bases neurológicas de la relación mente-cuerpo,
algunos psicoterapeutas ya habían utilizado la hipnosis, con resultados positivos, para tratar muchos síntomas psicosomáticos que
tenían que ver con los sistemas inmune, nervioso autónomo y neuroendocrino. Porque las relaciones mente-cuerpo, cerebro-cuerpo,
son en ambos sentidos.
• Apostamos a que, en pocos años, investigaciones (
http://www.ernestrossi.com/)
debidamente controladas comprobarán cómo la hipnosis, así como otras técnicas psicobiológicas, son capaces de modular la actividad
a nivel genético comprendiendo por qué ha sido posible observar una mejoría importante en personas con graves enfermedades debidas
a alteraciones en la expresión de los genes.